Los Inicios

En 1928 ante la necesidad de una plaza de abastos entre otras obras para la mejora de la ciudad, se crea un presupuesto extraordinario, a base de empréstito, siendo alcalde D. José Ortiz Sánchez.
Diseñada por el entonces arquitecto municipal D. José Granados de la Vega, importante arquitecto sevillano que actuó en la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929. Construida por «Técnica de Construcción, S.A», empresa con sede en Madrid y Barcelona. Se compran las casas nº 6, 8 y 10 de calle Beato Juan de Ávila y la nº 2 de calle Escuelas a José María Naranjo. Y las casas nº 7, 9 y 11 de calle Cánovas del Castillo (calle Herradores) y nº 4 de calle Escuelas a D. José Garnelo Alda.

Posteriormente se compra parte de la casa a D. Manuel Garnelo Alda, en la Calle Beato Juan de Ávila, s/n y parte del corral de la casa en Calle Teniente Gracia a Dª. Guadalupe Gallego.

En enero de 1929 se certifica la demolición de dichas casas y en la Comisión Municipal Permanente del 14 de febrero de 1930, en su punto 3o y apartado A, se dice: «Teniendo en cuenta las malas condiciones que reúne el lugar donde actualmente se instalan los puestos públicos del Mercado de Abastos, y por consiguiente la urgencia de trasladarlos, acuerdan que tan pronto dictamine el señor arquitecto municipal sobre la terminación del nuevo Mercado sea inaugurado, invitándose al acto a las autoridades de la localidad».

La Plaza de Abastos construída en 1929-1930 tuvo una actividad ininterrumpida hasta mediados de los años 70 en que se vió la necesidad de adaptarla a las condiciones del momento.
Los trámites para la construcción del nuevo Mercado comienzan en el año 1975, encargándose el proyecto al arquitecto D. José Ramón Garnelo López de Vinuesa, realizando la construcción la empresa Hispano Alemana de Construcciones, S.A.

Derribo del Mercado y construcción del actual

 

El 5 de abril de 1977 el alcalde comunicaba a la empresa que puede proceder al derribo del anterior Mercado, firmándose el acta de replanteo para el comienzo de los trabajos el 28 de julio de dicho año.
El acta de recepción provisional de las obras tuvo lugar el 22 de junio de 1979.

Acta de la Comisión de Abastos, Mercados y Matadero de 28 de julio de 1979.

«Estimándose que la apertura del nuevo mercado puede tener lugar el 6 de agosto próximo, se acuerda por la Comisión que anteriormente, el domingo 5, a las 8 de la tarde, se celebre un acto en el recinto del Mercado al que se invitarán a todos los montillanos mediante la difusión por la alcaldía de unos avisos donde asimismo conste el horario del funcionamiento del Mercado de Abastos.»

En 1985 el aparejador municipal, por la situación de deterioro que tenía el Mercado debido a anomalías en su ejecución, que habían motivado la no recepción definitiva del mismo, proponía la realización de una serie de obras.

En 1988 se aprobó un proyecto de reforma, que se llevó a cabo en el año 1989.

Unos años más tarde, en 1994 se lleva a cabo otra reforma. Esta se basó en concentrar todos los puestos de venta en la planta baja, dejando libre para otros usos la planta primera.

La última reforma importante tuvo lugar en  el año 2013, quedando el Mercado como lo conocemos actualmente.

La reforma de 2013. El Mercado como lo conocemos

El actual mercado de abastos fue construído en el año 1977 en base a un proyecto redactado por el arquitecto D. José Ramón Gamelo López de Vinuesa. A lo largo de los años se han llevado a cabo diversas reformas, a fin de ir adaptándolo a nuevas necesidades y normativas, sin que ninguna de las actuaciones haya logrado plenamente este objetivo. Debido fundamentalmente a limitaciones y deficiencias de orden espacial y funcional del propio edificio.

Por otra parte, la importante reducción del número de puestos que se ha venido produciendo a lo largo de su vida útil, ha obligado a concentrar los mismos en la planta baja eliminando los de la planta alta, en la que se realizaron algunas demoliciones y reformas puntuales para resolver problemas estructurales y de estanqueidad, dejando la misma diáfana y sin un uso determinado.

El Mercado Municipal de Abastos se sitúa en el casco histórico, formando parte de un núcleo tradicionalmente comercial de la ciudad. 

Posee una forma rectangular con dos plantas sobre rasante y un sótano.

Antes de la última reforma de 2013, en la planta sótano se ubicaban los aseos, las cámaras frigoríficas, los cuadros eléctricos y las zonas de carga y descarga. En la planta baja, con accesos desde calles San Juan de Ávila, Herradores y Ciudad de Sevilla se distribuían los puestos de venta, en número de 44 en tres naves diferenciadas. Y por último, la planta alta se encuentra diáfana, utilizándose para usos lúdicos ajenos a la actividad del Mercado.

La superficie construída existente en la planta baja y que fue objeto de reforma era de 1.174,63 m2.

La reforma de 2013. Actuaciones

• Instalación de un sistema de climatización
Instalación de un sistema de climatización formado por un equipo de aire acondicionado 
con bomba de calor, conectado a una red de conductos de chapa galvanizada y difusores. Para mejorar el rendimiento del nuevo sistema se reduce la superficie a climatizar mediante la reducción y concentración del número de puestos y la compartimentación del espacio ocupado por los mismos, a la vez que se sustituyen carpinterías en puertas y ventanas exteriores para mejorar sus condiciones de aislamiento.

• Adaptación e instalación de nuevas cámaras frigoríficas:
Se construyen tres nuevas cámaras frigoríficas con dimensiones más reducidas adaptadas a las necesidades reales, en tres módulos independientes. Uno para la fruta, otro para el pescado y otro para la carne.
Dichas cámaras se ubican en la planta baja, utilizando el espacio ocupado por cuatro puestos que no se utilizaban del módulo próximo a la C/ Ciudad de Sevilla, quedando dicho módulo y el pasillo de acceso al mismo reservado para uso exclusivo de los vendedores y personal responsable, reduciendo la circulación de mercancías a través de las zonas utilizadas por el público.

• Redistribución de los puestos de venta:
Se realizó una adaptación y redistribución de los puestos motivada por las siguientes circunstancias:

a) Reducción del número de puestos en base a las necesidades actuales además de las reservas que razonablemente se prevean para el futuro.
b) Mejora de la imagen interior del Mercado procurando una mayor visibilidad de los puestos para los usuarios y una comunicación más abierta, lo que sin duda propiciará una oferta más atractiva para estos.
c) Sectorización de la zona de uso público con el fin de optimizar la climatización.
d) Ubicación de las cámaras frigoríficas en su nuevo emplazamiento.

Para ello se eliminaron los puestos existentes en uno de los módulos centrales, quedando la mayor parte de los mismos en torno a un gran espacio diáfano donde confluyen los distintos accesos desde el exterior del mercado, permitiendo la observación y acceso directo a dichos puestos. Los aseos se ubicaron en esta misma planta.

Con la reducción y las adaptaciones realizadas en algunos puestos, quedaron un total de 19 puestos distribuidos como sigue:

– 6 puestos de venta de frutas y verduras.

– 5 puestos de venta de carnes y chacinas.

– 3 puestos de venta de pescados.

– 1 puesto de venta de congelados.

– 1 puesto de venta de otros comestibles.

– 1 establecimiento de venta de pollos asados.

– 2 puestos de reserva.